¿Lo Estás Sobreprotegiendo?

El exceso en el cuidado de los hijos, puede llevar a los padres a una dedicación absoluta de sus pequeños y a que intervengan en cualquier tipo de situación conflictiva que se presente a los niños; sin detenerse a pensar que esto afecta su aprendizaje y entorpece el correcto desarrollo de su madurez.

¿Y por qué se comportan de tal manera? Porque durante las primeras etapas de su vida, el bebé depende totalmente de mamá (para comer, bañarse, cambiarse de ropita) y a medida que nuestro hijo crece, su instinto lo lleva a desligarse de nosotras, a experimentar situaciones por su cuenta y a enfrentarse a nuevos retos. Esto puede generar angustia e inseguridad en las mamás, favoreciendo conductas sobreprotectoras.

Por eso debemos estar preparadas para este cambio, pues de lo contrario, al intervenir en cada momento de su vida, estaremos retrasando su progreso psicológico, intelectual y social.

Entre las causas que pueden llevar a los padres a ser sobreprotectores se encuentran:

  • Infancia triste y con falta de cariño.
  • Uno de ellos o ambos se criaron con padres sobreprotectores.
  • Prefieren consentir al niño antes que educarlo, ya que esto requiere menos esfuerzo.
  • Pueden ser padres que trabajan todo el día, y para compensar esta situación se convierten en sobreprotectores.
  • Tienen un hijo único o los padres ya son mayores, por lo que toman una actitud de abuelos.

¿Cómo es un niño sobreprotegido?

  • Tímido.
  • Carece de autonomía personal.
  • Le cuesta alejarse de sus padres (especialmente de mamá).
  • Inseguro de lo que hace y de su relación con los demás.
  • Tiene una excesiva dependencia de los adultos.
  • Siente que cometer una equivocación es terrible.
  • Busca la protección de quienes lo rodean.
  • Es poco creativo y puede presentar incapacidad para llegar a una completa madurez.
  • Nervioso y un poco solitario, pues le es difícil relacionarse con otros niños de su misma edad.
  • Dificultad en el desarrollo del lenguaje, así como para escribir y comprender.
  • Pocas veces asume la responsabilidad de sus actos, pues sus padres siempre lo hacen por él.

¿Cómo evitar esta situación?

Esto se logra confiando en su capacidad para relacionarse con otros, hazlo sentir seguro de sí mismo y, sobre todo, déjalo que explore su entorno. Aquí te damos algunos consejos para evitar la sobreprotección:

  • Permite que se enfrente a las dificultades que le presenta la vida cotidiana. De esta manera podrá adaptarse por sí mismo a un entorno que cambia constantemente.
  • No controles cada una de sus actividades.
  • Deja que tome la iniciativa para asumir nuevos retos (patinar, lavarse los dientes, jugar él solo, abrocharse los zapatos).
  • Fomenta actividades con otros niños y sácalo del ambiente de adultos que lo rodea.
  • No le des todo lo que pida en el momento. Enséñalo que debe ganárselo. De esta manera desarrollará tolerancia a la frustración.

Recuerda que tu pequeño crece día a día, no sólo en estatura, sino también emocional y psicológicamente. Ayúdalo a ser capaz de enfrentarse a situaciones y salir bien sin tu ayuda.

Referencia: Tomado de Nido México
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