Los Niños y los Videojuegos

Sin duda los videojuegos pueden ser excelentes recursos para el entretenimiento de tu hijo. Pero si pasa demasiado tiempo frente a una pantalla, ya sea de TV, PSP o computadora, puede tener problemas físicos y psicológicos. Por eso, como su mamá, es conveniente que controles y limites el tiempo que tu pequeño pasa jugando.

Los expertos han documentado las consecuencias negativas derivadas del uso excesivo de los videojuegos, entre las que se encuentran:

  • Uso compulsivo. Tu niño aprovecha cualquier tiempo libre para jugar.
  • Aparición de cambios en su comportamiento y rendimiento escolar.
  • Individualismo exagerado. Se olvida de todo a su alrededor. Puede, incluso, dejar de salir a divertirse o a jugar con sus amigos.
  • Abandono de otras actividades como los deportes, la lectura, la música, entre otras.
  • Desarrollar conductas agresivas debido a los personajes de ficción de los videojuegos.

Pero como no lo puedes mantener alejado de algo con lo que convive diariamente, antes de prohibir, toma precauciones para que pueda disfrutar de esta actividad, pero de una manera sana y controlada.

Aquí algunos consejos:

  • Revisa las clasificaciones de los contenidos. Éstas indican cuando los videojuegos incluyen violencia, lenguaje fuerte, temas sexuales y otros contenidos no adecuados para su edad. Las clasificaciones que establece el Entertainment Software Rating Board (organismo estadounidense que califica por edades los juegos) van desde para niños pequeños a partir de 3 años (EC, Early Childhood), hasta sólo adultos (AO, Adults Only). En Europa, la Información Paneuropea sobre Juegos (PEGI) ha establecido una clasificación similar.
  • Ve antes los juegos. Aunque estén clasificados por edades, es importante verlos y probarlos antes de dejar que tu chico juegue solo.
  • Ayuda a tu pequeño a tomarse los videojuegos, como lo que son: videojuegos. Si te parece que está frustrado, derrotado, triste, deprimido o agresivo después de jugar, habla con él y dile que sólo es un juego, que eso no califica ni mide su capacidad como ser humano.
  • Limita el tiempo de su uso. Establece un horario para que tu pequeño juegue, sobre todo en el período de vacaciones y los fines de semana. Algunos especialistas sugieren no dedicar más de tres a cuatro horas a la semana.

Sin embargo, no todo es tan malo, ya que si estableces límites y tu pequeño aprende las reglas de juego, pueden tener efectos positivos, como los siguientes:

  • Pasar de nivel, llegar a la meta o conseguir un puntaje elevado, representa lograr un objetivo y para conseguirlo tu pequeño tiene que ser perseverante.
  • Como tu chico debe jugar varias veces para lograr su objetivo, su nivel de tolerancia a la frustración aumenta.
  • Desarrolla una gran rapidez en la toma inteligente de decisiones.
  • Favorecen la coordinación visual y manual.
  • Estimula la memoria y la capacidad para retener conceptos numéricos.

Por último, es necesario tomar en cuenta que, un tiempo excesivo delante del videojuego favorece el sedentarismo y aumenta la probabilidad de que aparezcan otros problemas de salud como el sobrepeso y la obesidad. Para compensar este tiempo, es necesario que te asegures de que tu hijo disponga de actividades que pueda realizar en su tiempo libre, como leer, jugar con los amigos y hacer deportes, para ayudarles al desarrollo saludable de su cuerpo y su mente.

Referencia: Aldrich, Andrew. Niños y videojuegos, cómo afectan los videojuegos a los niños, ACTION ALLIANCE FOR CHILDREN, 2006.
Bachs, Elisenda; Establier, Mercedes; Rodellar, María José; Sánchez, Isabel, Psicología Infantil y Juvenil, 1997. Grupo Editorial Océano.
Bringué Sala, Xavier; García Fernández, Fernando, Educar hijos interactivos: Una reflexión práctica sobre las pantallas, Ediciones Rialp, 2007.
Balaguer, R., “Internet y Adolescencia” Ponencia realizada en el III Encuentro de Psicólogos de AIDEP, Liceo Francés, Montevideo, octubre 2000.
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