Al agua patos: natación

Pero ¿cuándo comenzar? La edad recomendada es a partir de los tres meses. En esta etapa el sistema inmunológico de tu bebé está más desarrollado, sin embargo, es a partir de los 12 meses que tu hijo adquiere mayor conciencia del deporte y ejercita mejor su cuerpo.

Beneficios:

  • Desarrollo psicomotor. Comienza a tener nociones de desplazamiento y distancia. Esto aumenta su coordinación motriz.
  • Lo ayuda a relajarse.
  • Adquiere una mayor confianza en sí mismo y aumenta su autoestima.
  • Fortalece el sistema cardiorrespiratorio. Hace más fuerte el corazón y los pulmones.
  • Aumenta el coeficiente intelectual. Los niños que nadan antes de los 2 años desarrollan una percepción mayor del mundo que los rodea, son más creativos y observadores. Existen estudios que demuestran que los chicos que han tomado clases de natación tienen mejores promedios en los exámenes físicos, mentales e intelectuales.
  • Inicia la socialización. La convivencia con otros niños le ayuda a relacionarse mejor.
  • Desarrolla habilidades vitales de supervivencia.

Lo que no debes hacer:

  • Nunca dejes a tu pequeño solo cerca del agua. Recuerda que es demasiado pequeño para ser consciente del peligro.
  • No lo presiones; cada niño aprende a su ritmo.
  • Nunca le des de comer minutos antes de la clase. Puede sentirse incómodo o vomitar.
  • Nunca lo compares con otros, puedes perjudicar sus avances.
  • Si está enfermo, incluso cuando presente los primero síntomas, no debes llevarlo a clases.

La frecuencia para las clases de natación en niños menores de 4 años debe ser de 2 a 3 veces por semana como máximo, y éstas deben durar entre 30 a 45 minutos. Es necesario aclarar que si la piscina no tiene las condiciones adecuadas durante las clases, existe el riesgo de hipotermia. Si notas que tu hijo comienza a tener frío, sácalo inmediatamente, no sólo porque puede enfermarse, sino porque puede asociar esta desagradable sensación con sus clases y rehusarse a tomarlas.

Como podrás darte cuenta por todo lo que te hemos explicado anteriormente, la natación es deporte que ejercita la mayor cantidad de músculos y pone a trabajar la mente de tu pequeño. Por eso, ponerla en práctica beneficia su desarrollo físico. Además, recuerda que saber nadar es una protección adicional que le das a tus hijos, ya que podría salvarle la vida a la hora de sufrir un accidente acuático.

Referencia: El niño aprende a nadar, Liselott D., Lothar B., Hermann H.
Natación para bebés, pautas básicas.Riad Boudaki
Los bebés y el agua: una experiencia real, María Castillo Obeso
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