¿Cómo hacer para que las medicinas sean ingeridas por tus hijos con menos dificultad?

¿Boca cerrada, cabeza volteada, brazos cruzados, muecas?

Te presentamos unos consejos para facilitar este proceso.

Puedes hacer que la medicina sea más digerible.

Una de las cosas más simples que puedes hacer es asegurarte de que la medicina que le recetó el doctor sea líquida o masticable y evitar las tabletas que se tienen que tragar hasta donde sea posible.

Recuerda pedirle al doctor o al farmaceuta que le recete (de ser posible) un sabor que le guste a tu hijo. Por ejemplo, algunas medicinas vienen en sabores de fresa o plátano.

Si no es posible, trata de mezclar la medicina con algún otro líquido que tenga un sabor del agrado de tu hijo como pueden ser los jugos de fruta o la miel.

Los mejores consejos:

Psicología inversa. Dile a tu hijo que es especial y muy deliciosa esa medicina y que no tiene permiso de tomarla.

Ofrécele un incentivo. Permite que juegue una hora extra, cocínale su comida favorita o proponle algo que sepas que le guste y que pueda funcionar como incentivo.

Por último, no olvides darle un abrazo cuando se la tome. Reconoce que no es nada fácil ingerir medicamentos, pero explícale también que es importante que se lo tome para que se sienta mejor. Dile a tu hijo lo orgullosa que estás de él y lo grande y maduro que está siendo al obedecer las indicaciones tuyas y del médico.

Referencia: Tomado de Nido México
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